UN VIAJE EN METRO II PARTE




La primera parte de este relato fue publicado el 27 de diciembre de 2010.



 Mentiría si no confieso haber despertado con una sonrisa de oreja a oreja después de mi encuentro con el moreno seductor del metro. También debo confesar que es primera vez que me atrevo a dar rienda suelta a mis deseos de una forma tan concreta, si lo hubiera pensado un poco no tendría historia que contar.
¿Qué mujer no ha soñado con tener sexo con un morenazo? Ese fue mi sueño y deseo recurrente de adolescente, ¡me toca buscar otro!
Nos despedimos como lo que éramos, dos desconocidos: -hasta el próximo viaje en metro.
Al siguiente día, tome el metro a la misma hora y el mismo vagón, con los dedos cruzados para que él estuviera y no quedarme vestida y alborotada, mi estomago estaba completamente revuelto rugía de nervios y ansiedad.
Se abrieron las puertas del vagón, allí estaba tan sensual como ayer, en realidad se veía más sensual. Debo confesar que fue un alivio para mi estomago encontrarlo.
Sonrió al verme, esta vez se acerco, me beso suavemente en los labios y susurro en mi oído: -misma hora, mismo motel.
En el trabajo mi sonrisa delataba que escondía un secreto. Secreto que mis amigas intentaron desnudar a cualquier precio. No les di el gusto y les dije que me dormí temprano, que había descansado mucho y me sentía muy bien. Mi día laboral fue un suspiro… se acerco la hora de mi cita.
Esta vez el sexo fue mejor, más intenso, más sabroso, evidenciando que ambos gozábamos de placer una y otra vez.
Ya no éramos desconocidos, el movimiento acompañaba sin pudor nuestros cuerpos empapados de sudor.
Sus manos reconocían mi piel en cada caricia y tocaban el lugar exacto donde el placer empezaba con un cosquilleo frio que recorría mi espalda hasta llegar al cuello, que el besaba salvajemente.
Sus manos grandes y fuertes con propiedad tomaban mis pechos que a gritos pedían que su lengua bebiera el néctar que fluía desde mi centro.
Mis uñas se incrustaban en su espalda con cada gemido, con cada explosión de placer. Nos revolcamos en la cama como animales, sin pudor ni miedos. Salvajemente. Devorándonos.
Hundidos hasta el fondo de tanto goce y satisfacción, nos separamos muy tarde esta vez. Rendidos llegamos a un acuerdo: -La tercera es la vencida. La tercera, si es que hay, no será en un motel.
Con un apasionado beso, sellamos el pacto.
-Hasta el próximo viaje en metro.




Comentarios

  1. Quiero leer la tercera!! Mujer por Dios! Y una en abstinencia...

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  2. wow!!! esto lo escribes tú?? ufffff


    Me alegra que una de mis tarjetitas que haya servido para celebras ambas ocasiones especiales. Así que te casaste un 12 de feb?? qué romántico!!

    Te dejo mis saludos amiga.

    may

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  3. vicky, ya vendra la tercera, ya vendra.....deja a los muchachos descansar...

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  4. Los morenos son muy apasionados , me consta!
    ;)
    gracias por pasarte por mi blog . Yo tambien estoy siguiendote! .Un beso

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  5. Que bien lo pasan.
    Que haya tercera parte.

    Besos.

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  6. gracias por visitarme Gitana y Toro Salvaje

    Besos

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  7. Maysu, obvio te gusto? leiste la primera parte.

    un beso

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