EN EL MAR
















imagen obtenida en google




Seducida por el rugido efervescente de las olas, camine por la arena tibia hacia la orilla del mar, poco a
poco se fue enfriando y humedeciendo hasta que el hielo toco mis pies.


El agua del mar estaba muy fría, paralizaba.

¡No podía detenerme ahora! Mis dedos se congelaban, mis tobillos querían correr hacia la toalla pidiéndome terminar con la tortura, algo me lo impedía.

Sin obedecer al frio que atravesaba mis huesos, lentamente fui ingresando. Las rodillas suplicaban que no continuara, en complot con los tobillos intentaron hacerme caer, pero… algo dentro de mi me pedía que no me detuviera, que mi piel debía ser bañada por este mar.

Con el agua en la cintura, y los brazos encogidos pensé en devolverme, realmente estaba fría, me dolían las piernas y mis codos como una bisagra oxidada no permitían que mis brazos se extendieran limitando que mis manos llegaran a tocar el mar. Ligeramente me voltee para ver que tan lejos estaba de la orilla, no había escapatoria, una ola me cubrió totalmente, se apodero de mí sin piedad, atrapándome.

Poseída nade buscando más profundidad, esquivando a los demás bañistas. El viento y la corriente dominaron mi cuerpo empujándolo aun más adentro, donde mis pies no tocaban el fondo, obligándome a flotar y mantenerme en movimiento. Mi corazón palpitaba tan fuerte como el rugido que producían las olas.

Rodeada de espuma blanca, salada y efervescente me abandono el frio y me incorpore al verde cristalino. Gotas Salinas corren por mis ojos y mis labios, espesando mis pestañas impidiéndome la visión, salando mis encías, mi lengua y mi garganta, pero llenándome de una sensación absolutamente indescriptible.

Sola, a mí alrededor no había nadie, nadie con quien compartir la belleza de la que estaba siendo parte. El mar, la sal, las olas y yo, vigilados por el sol, el viento y las nueves, celosos.

Caprichoso el viento reventaba las olas entre ellas, teniendo el poder de la corriente y la fuerza a su favor, pulverizaba las gotas con un cantico, que al desvanecerse se volvía espuma, espuma que al tocarla desaparecía, llenándome de confusas emociones hasta las lagrimas y jubilosa en este frio mar.

Comentarios

  1. Hermoso texto! Lleno de sensaciones...Amo el mar.
    Gracias por compartir!
    Saludos

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  2. Tienes la capacidad de transmitir en tus post, algo muy real...yo al menos me siento involucrada en su totalidad.
    Mis cariños para ti.
    mar

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  3. precioso el mar yo siempre paseo por las playas de mayorca por la orilla del mar ¡asta en invierno! me trasmite que la vida es perfecta.....

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  4. Maria Beatriz, gracias a ti por interesarte en leer.

    Mar, creo que este texto te toca por eso te sientes involucrada, gracias amiga.

    un beso a cada una.

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  5. hadama, siiiiii que hermoso es el mar en invierno! me encanta.

    un beso

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  6. El mar te aplaudiría si pudiera.

    Besos.

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  7. wow!! precioso reina! me encantó, me hiciste sentir hasta el aire marino y no te exagero...

    te felicito!! tiene smucha pasta para esto.

    cariños

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