Como Eva convence a Adán de comer la manzana.



Adán, esa fruta, la prohibida desde su rama me observa, sigue cada paso que doy. Coquetea conmigo y sonríe cuando tu estas lejos.
Me invita a morderla. Se lo que piensas y lo que dirás, no quiero escucharte.
Llego el momento que tú escuches y que además actúes.
Mírala, no es más que  una fruta. Roja,  jugosa y dulce, no comerla sería un pecado, ¿Qué podría pasar?
Nada, pues mi boca se deleito con su carne suave, exquisita y mírame aquí estoy radiante y con los ojos bien abiertos, puedo asegurarte que la claridad y lucidez con que percibo ahora es como un resplandor.
Nos engañan Adán, nos engañan.  Somos esclavos en este paraíso, ese fruto no es un fruto común, es la sabiduría, el pensamiento que nos están negando.
¿Porque crees que nos prohíben comerla?  Nada tiene que ver con la muerte sino con la vida. La vida que está esperando por nosotros, la vida que quiere enseñarnos y tal vez castigarnos, pero bajo nuestra ley.
Nuestra sangre es roja, como el fruto. ¿Casualidad? no.  Estas dormido por eso no lo notas, esa manzana es parte de nuestro cuerpo, fluye y nos energiza, somos ese árbol, somos uno.
Muérdela Adán, no esperes más. Disfruta conmigo, deja de ser una marioneta y acompáñame,  en este nuevo camino que emprendo.
Me autoexilio. Lo que nos rodea nos un paraíso, es una cárcel donde somos prisioneros, un teatro donde somos títeres.
Yo no puedo volver   a cerrar los ojos, ahora que he visto la verdad.  Adán, muérdela y ven conmigo, porque no dudare en dejarte atrás.


































imagen obtenida en google

Comentarios

  1. Es BUENÍSSSIMO.
    Me ha encantado.
    Es rebelde y vital. Opino que la rebeldía es lo único que nos hace avanzar.

    Un abrazo
    Mercedes

    ResponderEliminar
  2. ¿Y la mordió? Porque en un libro (grueso, grueso, grueso) hay una historia parecida y allí el protagonista NADA y AVE, que cuando apareció la Imprenta se imprimieron al revés: Adán y Eva, sí mordieron la manzana. Créeme.
    Me ha gustado la recreación, el curso nuevo y la vitalidad de esta Eva.
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Qué buena! yo igual hice este ejercicio, pero creo que nunca lo transcribí. Sobre tu escrito, está bueno, buenísimo, el remate me encanta y el texto en general es intenso, dinámico y te mantiene atenta. Grande amiga!

    ResponderEliminar
  4. Asi nadie se resistiria a morder la mazana. Me gusta, le has puesto fuerza a la narración.

    Mi beso para ti.

    ResponderEliminar
  5. Me gusta como escribes, un buen texto ambientado en un hecho bíblico, un saludo y pásate por mi blog :)

    ResponderEliminar
  6. Interesante ejercicio de escritura, me interesaría eso si, ahondar más en los personajes. Un Adán que no es tan fuerte, una Eva con poder de persuasión, una manzana como fetiche y un Dios que está detrás, al acecho de las marionetas pensantes. ¿Por qué no mezclar todo para ver que resulta con las características inter cambiadas?
    Un besito.

    ResponderEliminar
  7. gracias admirada poeta por hacernos participes de tus bellas y profundas letras, muchos besinos de esta amiga admiradora que te desea con cariño feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
  8. Eva, una pesada.
    Pobre Adán, menudo dolor de cabeza con el plomo ese al lado todo el día.

    Besos.

    ResponderEliminar
  9. Hola, Liz.
    Les deseo una buena semana besos

    ResponderEliminar
  10. Me repetiría si dijese que este es un texto tremendamente original, una recreación magnífica con muchísima fuerza y rebeldía, pero es que no hay más! ¡Eso es lo que es!
    Envidia sana de unos escritos como los tuyos(:

    ResponderEliminar
  11. Me gusta lo que dice y, también, como lo dices. Enhorabuena.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario